22 de Febrero, Guadalajara
Deja la mano en el borde de la cuna, escucha a la ciudad crujir, y repite una promesa que no sabe si la noche va a cumplir.
Haiku en la Banca
Cuenta cinco, siete, cinco, y trata de atrapar la tarde en papel mientras su hija convierte el parque en un reino.
Antes de los cuetes
Todavía no hay tambores—solo luz, cortesía y un inicio que cabe en las manos.
Bajo el techo rojo
Ms. Pac-Man parpadeando, una orilla mantequillosa con gravedad propia y una campana que aún sabe tu nombre.