La lavandería de los martes
Rosa corona el cajón de huérfanas con una calceta roja y nota: “Esperaré. —Tu Otra Mitad.
Constelaciones del turno nocturno
Una mosca hace turismo en los dulces; el trueno mueve muebles; el cajero nombra pueblos en papel térmico.
Archipiélago de charcos
Irisaciones, una rejilla como “Orilla del Mundo” y el click sagrado de un cofre cerrando una tarde.
Hora sin tarifa
Reglas, soda con limón, un chiste de cubiertos—y el piso se mueve medio centímetro.
Guarda de llaves
Franjas de neón, bola disco soñolienta y una gravedad más amable en ruedas.
Bajo el techo rojo
Ms. Pac-Man parpadeando, una orilla mantequillosa con gravedad propia y una campana que aún sabe tu nombre.
Calor entre páginas
Un lomo tímido, una nota a lápiz—para días como este—y un cuadro de sol en el piso. La felicidad aprende nueva temperatura.
Dulce y bajito (marea)
Rueda de feria en neón, sal en el parabrisas y un bajo que mantiene honesta la noche—la vida es grande a 50 km/h.
Entre viajes
Luces de escaparate, chofer amable y un futuro que no interroga—introspección a 50 km/h.
Plano de la ausencia
Una taza despostillada, un sí sin enviar y un silencio lleno de su propia letra—anhelo con la cadena puesta.
Línea cruzada
Una malla cansada, un sitio callado, un río antes del idioma. Cruzar la línea se parece menos a gloria que a volver a respirar.
Pensar verde
Nubes, hormigas, un perro que se recarga; un pensamiento que cruza un prado antes de alcanzarla. Hoy la música habla de esto.
Un clima pequeño entre los dos
Charcos como espejos, un cumplido guardado y una despedida con forma de amistad de cualquier década.
Counterweight
Tocadiscos de prueba, lluvia en la campanita y un soul con nombre grabado en el runout—comercio como cuidado.
Banquete a Solas
Aritmética del cuchillo, salvia volviéndose aire y mesa con el tenedor bueno—la soledad hecha ceremonia.
Senderos vacíos, encinos vivos
Sin corredores ni sesiones de fotos—solo viento entre encinos y un estanque conteniendo el aliento. El invierno da permiso de estar solo.
Códice de Agua
Lidar de obsidiana, papalotes de papel picado y un rebozo-antena. En Xochimilco, Tlacuilo ayuda a corregir una falta antigua: el canal aprende a volver.
Montrose bajo aguacero
Cafés empañados, murmullos de tazas, paraguas mínimos: Montrose brilla mojada y, por un rato, duele menos.
Milpa de Luz
Tianguis energético, jacarandas solares y una IA de barrio que habla como panadería. Santa Tere aprende a encender la luz donde empiezan las manos.